viernes, 22 de marzo de 2019

PSICOMOTRICIDAD




PSICOMOTRICIDAD

La psicomotricidad es una disciplina que, basándose en una concepción integral del sujeto, se ocupa de la interacción que se establece entre el conocimiento, la emoción, el movimiento y de su mayor validez para el desarrollo de la persona, de su corporeidad, así como de su capacidad para expresarse y relacionarse en el mundo que "lo envuelve". Su campo de estudio se basa en el cuerpo como construcción, y no en el organismo en relación a la especie.
El psicomotricista es la persona o especialista que se ocupa, mediante los recursos específicos derivados de su formación, de abordar a la persona desde la mediación corporal y el movimiento. Su intervención va dirigida tanto a sujetos sanos como a quienes padecen cualquier tipo de trastornos y así sus áreas de intervención serán tanto a nivel educativo como reeducativo o terapéutico.



https://youtu.be/31WSrygi9so




jueves, 21 de marzo de 2019

ORIENTACION VOCACIONAL


ORIENTACIÓN VOCACIONAL


La orientación vocacional permite explorar e identificar creencias, percepciones, emociones, pensamientos y actividades que manifiestan y realizan los estudiantes durante su formación académica, profesional, personal, familiar y espiritual.
La Orientación Vocacional también es un medio por el cual se puede ayudar a definir la elección profesional de una persona. A través del asesoramiento y otras herramientas como la aplicación de pruebas estandarizadas, se pueden reconocer las habilidades más sobresalientes y las áreas del saber en las cuales una persona puede tener mayores probabilidades de éxito según sus preferencias e intereses.

viernes, 8 de marzo de 2019

TRABAJO DEL PSICOLOGO EDUCATIVO EN LA SOCIEDAD


La psicología educacional ha transitado por todos los avatares de la psicología en su proceso histórico. De estar centrada en las diferencias individuales medidas por procedimientos normalizadores; a abordar desde las escuelas las políticas preventivas y promotoras de la salud mental; a pretender solucionar los problemas de aprendizaje mediante la ampliación de conocimientos psicológicos de los profesores y educadores; y a asumir que sin interactuar con las comunidades locales y las familias, las escuelas y los psicólogos no hacen sino actuar de colonizadores de las clases populares desde los valores y criterios de sentido de vida de las clases medias, con los currículum decididos por los intereses de las élites nacionales e internacionales, sin pertinencia para los etilos de vida y valores de las mayorías sociales, los pueblos y las culturas originarias. Hoy sabemos que las escuelas no son necesariamente instituciones orientadas a lograr desarrollar la educación de las personas y los grupos humanos, sino más bien para reproducir las condiciones sociales, impedir el desarrollo cultural de los pueblos o domesticarlo en el sentido de los intereses de los capitales financieros y su ansia insaciable de más productividad, crecimiento económico para las ganancias de cada vez menos, a costa del empobrecimiento y endeudamiento cada vez mayor de las mayorías.
La escuela, la escolarización, la única institución obligatoria para todos, cada vez más años, se ha convertido, especialmente en chile (país modelo de experimento del neoliberalismo mundial) en el punto focal del descontento, la indignación, la protesta y tal vez de la transformación social.
Intentar mercantilizar los derechos educativos, y poner el lucro privado por encima del bien común de lo público, ha llevado a una extrema segmentación escolar (mayor que la social y territorial), una suerte de apartheid educativo. Adicionalmente, el aumento de cobertura en contexto de negocios sin oferta mínima de calidad; la falta de regulación, la falta de democracia y participación real de los profesores, las familias, los estudiantes e incluso los directores y rectores; nos ha colocado al borde del colapso educativo y social. Basta ver los titulares de algunas ponencias que se anuncian para el Enade 2011: Un mundo indignado; el capitalismo cuestionado ¿Qué no estamos viendo?; No hay peor ciego que el que no quiere ver; poder ciudadano; la política en tela de juicio; la institucionalidad en jaque.



APORTE DE LA PSICOLOGIA EN LA SOCIEDAD

Aportes de la psicología:
Y algunos de ustedes se preguntarán que tiene que ver esto con la psicología. ¿Cuáles son los aportes de la psicología para caminar por senderos de equidad en nuestra sociedad?
La psicología (o las psicologías) pueden aportar interesantes perspectivas para, multidisciplinariamente, trans-disciplinariamente, colaborar con los movimientos sociales para lograr más equidad social. La ciencia, los intelectuales y profesionales no son los llamados a dirigir la sociedad, ni los movimientos ciudadanos; como señalaba el presidente Evo Morales en la última Asamblea General de CLACSO en Cochabamba: debemos ser la retaguardia, defender los avances y conquistas de las sociedades y los movimientos ciudadanos y sociales. Sin duda para evitar volver atrás, a la barbarie de un capitalismo salvaje, a una nueva y oscura edad media sin estados, a deslizarnos sin conciencia desde un neoliberalismo a un neofascismo.
Quiero destacar tres aspectos de los aportes de la psicología; dejando seguramente muchos otros también muy relevantes.
En primer lugar, la psicología propone e instituye en el sentido común de los ciudadanos y las culturas los parámetros de la “normalidad” y los márgenes de las diferencias tolerables para los individuos, los grupos y las sociedades. Este atrevimiento está en el origen de nuestra identidad disciplinaria y tiene un instrumental específico: los test, la psicometría. Es la utilización de la medición estadística como criterio científico de evaluación; es decir, de valoración política, ética y social. Esta pretensión tiene repercusiones muy significativas en ámbitos laborales, escolares, clínicos, etc., y está a la base del mítico poder profesional del psicodiagnóstico.
La apuesta actual por la diversidad y las diferencias como posibilidad de la supervivencia de identidades y subjetividades personales, grupales, culturales y sociales; nos exige repensar la constitución de los criterios de normalidad, de medición y de psicodiagnóstico; así como sobre todo su uso social y cultural, al someterlos a procesos de mercantilización en los ámbitos educativos, de salud, judiciales, etc.
En segundo lugar, con el proceso social del siglo XX, la psicología también ha sido víctima y victimario de una suerte de neoliberalismo psicológico. El enfoque de la unidad bio-psico-social del ser humano ha ido concentrándose en una mirada centrada en el individuo, olvidando los procesos sociales y culturales que sustentan sus procesos subjetivos. Se ha producido una suerte de psicologización de los problemas sociales, haciendo a cada individuo responsable solitario de sus circunstancias e impidiendo el abordaje colectivo, grupal, social de los mismos. Ocultando, bajo el intento de empoderamiento, libertad individual y sentimientos; la potencialidad humana de la comunidad, lo colectivo, el abordaje grupal de los problemas. Saliendo de lógicas culturales autoritarias y tradicionales hemos, quizás, caído en no prestar atención suficiente a los contextos, a la dimensión pública de los procesos sociales y a la ventaja que las élites minoritarias y su cultura sacan de la falta de proyectos colectivos, sociales, nacionales, etc.
Finalmente, y en tercer lugar, señalar algunas tareas urgentes y aprendizajes necesarios hoy para las psicologías:
En el ámbito de la salud, y específicamente de la salud mental, es quizás necesario salir del encierro en el seting clínico individualizante para abrir la potencialidad del abordaje clínico de los grupos, las comunidades, las instituciones. No podemos, las universidades públicas, seguir formando profesionales para las consultas privadas de las clases más acomodadas de la sociedad. Hemos de abordar la tarea de formar profesionales para las instituciones públicas de salud donde se encuentran arrojadas las mayorías de nuestros ciudadanos y ciudadanas. La psicología tiene, sin duda, carta propia entre las ciencias de la salud.
En el ámbito de la justicia, la reforma procesal penal y familiar ha abierto campo profesional para los psicólogos; pero exige una posición decidida por relacionar en el ejercicio profesional concreto la justicia penal con la justica social; y por ello ampliar la mirada a los derechos humanos y las garantías jurisdiccionales. Es un ámbito con lenguajes y conceptualizaciones específicas que requiere una presencia profesional también específica, en la que no vale simplemente aplicar lo que utilizamos en otros ámbitos de ejercicio profesional; sería una irresponsabilidad profesional grave.
En el clásico ámbito del trabajo humano, y hoy del consumo y el endeudamiento masivo; no podemos desconocer las especificidades de la psicología económica. El sufrimiento humano en el trabajo y su relación con la creatividad y/o con la depresión y angustia; el consumo con “deuda” y su relación con los sentimientos de falta (pecado); y los complejos procesos de reconocimiento y dignidad personal relacionados con la propia identidad, con la apariencia y distinción social, etc.;son específicamente significativos en la cultura chilena exacerbada por estos últimos más de 30 años de dominio casi absoluto de las leyes de mercado sin contrapesos culturales y políticos suficientes.
La intervención psicosocial y su relación con la recomposición de los tejidos sociales regionales, locales y poblacionales; nos exige la necesidad de no ser meramente funcionales a políticas sociales focalizadas de contención social del malestar mediante procesos participacionistas que solo aseguran gobernabilidad provisional; pero que no se centran en la reconstrucción del empoderamiento ciudadano para una insurgencia soberanista de las mayorías sociales (en el decir de G. Salazar). El intento de asumir el sufrimiento y la pobreza como problemas solo individuales y de grupos desfavorecidos o vulnerables, y no abordarlos como auténticas enfermedades psicosociales sistémicas que se interrelacionan: género, juventud, infancia, tercera edad, familia, ecología, etc. Abordarlas de forma aislada o interrelacionada cambia la potencialidad de las intervenciones y generan tejidos sociales.

COLEGIO DE PSICOLOGOS